BALLENAS

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Migración de ballenas

Cada año las ballenas inician su migración desde las cálidas aguas del trópico hacia la Antártida, cuando comienza la temporada estival, es durante éste periodo que las aguas de la región, ricas en nutrientes gracias a la corriente de Humboldt se transforman en una parada obligatoria para estos grandes cetáceos quienes aprovechan durante meses las masas de krill que navegan cerca de la costa. La ballena azul, y la ballena Jorobada son unas de las especies posibles de apreciar cuando suspenden su viaje en Caleta Chañaral de Aceituno.

Las variedades de ballena llegan desde finales de noviembre, hasta finales de febrero a visitar las costas de nuestra región para aprovechar que la corriente que emerge desde el subsuelo marino, las cuales se transforman en todo un espectáculo en lo que se conoce como el “Whale Watch” o Avistamiento de Cetáceos.

Las ballenas identificadas hasta ahora en Chañaral de Aceituno, y que se pueden divisar, son la ballena azul que es el cetáceo más grande que existe, llegando a medir 33 metros de longitud y pesa hasta 180 toneladas, la ballena jorobada, la ballena fin y en menor frecuencia la ballena Minke enana y la ballena franca Austral. Todas especies que asoman sus lomos, aletas y cola en las aguas en frente de Caleta Chañaral de Aceituno en busca del Krill.

Según un estudio de la Conaf, a cargo de la bióloga Gabriela López, estas ballenas primero dan a luz a sus crías en aguas tropicales, en donde tras unos meses de amamantamiento y crianza emprenden rumbo hacia aguas polares. Y es en esta ruta que llegan hasta la Región de Atacama, ya sea cuando va rumbo a alimentarse (hacia el sur) o cuando migran a fin de reproducirse (hacia el norte, en el trópico). Además la temperatura, corrientes marinas y afloramientos de nutrientes desde el fondo marino permiten una gran variedad de nutrientes para las ballenas, por lo que es un descanso ideal para estos gigantes del mar.

Esto ha provocado el interés de poder divisar estos cetáceos, ya que es el segundo mejor lugar de Chile para poder ver las ballenas en su esplendor. El primero es la Patagonia chilena, donde se pueden realizar avistamientos similares, pero con una temperatura ambiente más baja y con menor grado de conectividad, sobre todo vía terrestre.

Reseña extraida de Wikipedia